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Esperanza del Jueves Santo |
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Escrito por MalagaDiario
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viernes, 06 de abril de 2007 |
Las canastillas de la Esperanza, rebosantes de gladiolos, susurran en la salida de su templo cantos majestuosos de grandeza. Y Ella, acompañante del Nazareno, emerge, bella y suntuosa, con el poder de la Madre dolorida.
El pueblo, Málaga, se enriquece con la desmesura del encanto y, sin reparar en humildes aleluyas, potencia el cielo en la tierra, y en cada lágrima derramada por la Mujer coloca una estrella en su pecho. Un joyero sacro, con dádivas del pueblo que se basta a sí mismo, surca en la noche del Jueves Santo un puente que encauza ríos de multitudes. Son los hijos, pobres y ricos, payos y gitanos, creyentes y agnósticos de La Trinidad, El Palo, Huelin, Cruz de Humilladero, Miraflores y de más allá y más acá, que agolpan su mirar en los flecos de una Esperanza a la que el pueblo ha convertido en depositaria de anhelos y utopías. Así la quiere y en Ella se ufana.
Porque al Cristo, dolor y muerte, pero a Ella, a la Madre, Málaga pasea por otros derroteros:
Mantos bordados oro, mil colores
sorprendidos, diamantes en sus sienes,
llanto de perlas finas, parabienes
de rezos infantiles, mar de amores
en trono de claveles. Portadores,
al cielo izadla, suaves, sin vaivenes
que a la mujer que por tus hombros tienes
Málaga besa y roba sus dolores,
que esta tierra con fama cantaora
en su locura santa su fe aflora,
vuelve a la noche en siempre bello día
y al aire de tambores y cornetas,
de rosas, lirios, nardos y saetas
destila un beso cálido a María.
No hay calle, sea de mármol, Larios, o sucio gris, Pasillo de Santa Isabel, que iguale el riego asfáltico de su verde manto de romero que, esparcido por nuestro dédalo de calles, imprime una visión de manifestación sagrada de la Naturaleza rendida a la maternidad, la humana, que es la más divina porque en ella y con Ella nos fundimos en un mismo origen.
Así es Málaga: sensual, deliciosamente voluptuosa, capaz de convertir el amargo dolor en dulce deleite. Maternidad ganada a pulso. Sin favores.
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