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La unidad del Seprona se incauta de 31 toneladas de salazones cárnicas sin registro sanitario |
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viernes, 30 de marzo de 2007 |
La Unidad de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Málaga, en coordinación con inspectores veterinarios de la Delegación Provincial de la Consejería de Salud y el Departamento de calidad alimentaria de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía, se ha incautado de 31 toneladas de salazones cárnicas que carecen de registro sanitario y controles veterinarios.
Los salazones intervenidos fueron hueso de canilla, tocino añejo, pella añeja, tocino salado, panceta ibérica salada, hueso de espinazo, costillas saladas y hueso de cerdo semi curado.
En este sentido, el Seprona ha llevado a cabo, desde el pasado mes de noviembre, una actuación de inspección sobre las industrias cárnicas de la provincia en el marco de una actuación dedicada a afrontar el riesgo para la salud y seguridad.
Así, de este proyecto se desprende "un riesgo inaceptable", informaron en un comunicado desde el Ministerio de Interior, ante el funcionamiento de establecimientos o la comercialización de bienes y servicios que no cuentan con las autorizaciones o controles preventivos necesarios, establecidos por legislación vigente.
En base a dicha actuación, se inspeccionaron un total de siete industrias cárnicas de la provincia, hallando en una de ellas ubicada en el municipio malagueño de Benaoján dedicada a esta actividad en la clandestinidad.
En el desarrollo de la inspección, los agentes comprobaron que dicha industria carecía de licencia de apertura, registros sanitarios, y que en la elaboración del producto, realizada en unas condiciones sanitarias deficientes, se empleaba una sustancia denominada peróxido (agua oxigenada) para blanquear los huesos.
Tras realizar la inspección los efectivos clausuraron la industria y se incautaron de todos los salazones que, al no ser aptos para el consumo, serán destruidos.
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