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El pasado no puede eclipsar el futuro |
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Escrito por MalagaDiario
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viernes, 30 de marzo de 2007 |
El ayuntamiento de Torremolinos figura en el Informe anual del Defensor del Pueblo Andaluz del año 2004 como administración que “dificulta y entorpece” el trabajo de esta Institución. Estoy seguro que si los vecinos de este turístico municipio elaborásemos informes anuales, seríamos muchos los que diríamos que el ayuntamiento “dificulta y entorpece” la vida diaria de los ciudadanos. La forma de gobernar que tiene el alcalde Pedro Fernández Montes, con métodos caciquiles, antidemocráticos y con total oscurantismo sobre la gestión de las cuestiones públicas, es evidente. La democracia, la transparencia y la pluralidad han sido desalojadas del ayuntamiento: ahí está la televisión pública local, el noticiero, la gestión de las empresas públicas, la especulación, etc. Cuando un alcalde basa su gestión en el auto bombo en medios públicos que pagamos todos, pero sólo utiliza él, cabe pensar que “algo huele mal” en la despensa del ayuntamiento, y ese olor un día llegará a la mayoría de los ciudadanos y habrá que ventilar el ayuntamiento, llevar transparencia y sobre todo cambiar de gestores.
El 27 de mayo se va a dilucidar una parcela esencial del poder democrático: el gobierno de los municipios. Torremolinos lleva 12 años gobernado por la derecha más rancia del PP. El fracaso del proyecto municipal de Fernández Montes resulta evidente: sólo ha sido capaz de concebir la ciudad como espacio físico para los grandes negocios urbanísticos y la libre andanza de las constructoras. El común denominador del equipo de gobierno del Sr. Fernández ha sido el abandono de las políticas de cohesión social, la liquidación de los proyectos de democracia local, la mediocridad cultural y el desinterés por cualquier expresión de una cultura y un arte innovador, la inexistencia de políticas de protección medioambiental, la concepción de la ciudad como un espacio para los negocios y no para las personas, la carencia de una ética pública, etc. El Torremolinos gobernado por el PP no va bien, está agotado, cansado, sin ideas.
La victoria de la izquierda progresista en Torremolinos, permitirá implantar proyectos revitalizadores y, al mismo tiempo, comenzar a corregir algunos de los errores que el gobierno insolidario de Pedro Fernández está produciendo. Los sectores progresistas de la sociedad torremolinense deben movilizarse contundentemente el día 27 de mayo. Vencer a la derecha en Torremolinos, es necesario para sobrevivir al pasado y poder proyectar un espléndido futuro. Esa victoria es difícil, pero posible.
Pedro Pérez Ramírez
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