|
Escrito por MalagaDiario
|
|
jueves, 01 de marzo de 2007 |
Se nos fue el febrero andaluz, andamos metidos en marzo y esperamos abril para gozar con el Cautivo por las calles de esta ciudad que todo lo acoge y todo silencia, Málaga, mientras miramos de reojo al mayo electoral que se nos viene encima.
Febrero ha olido a abstención del pueblo andaluz ante la consulta que Chaves le hizo creyendo que este pueblo era Jauja. Se nos dislocó febrero en un clima propio de entrada de verano y días en mangas de camisa. El pueblo, al que siempre llaman sabio, pasó de largo y dejó las urnas en manos de los adictos a la política y de los que viven de ella.
El Día de Andalucía se ha celebrado en fechas diferentes. En unas provincias fue el 18 y en otras, Málaga entre ellas, en su onomástica oficial. Acudí, como todos los años, al sencillo acto que nuestro Ayuntamiento convoca en el monumento a Blas Infante sito en la espalda de Correos y que cada año, por esta fecha, se remoza, limpia y cambia de bandera.
Es un íntimo acto para los de la Casona y algún seguidor no oficialista de la ideología del de Casares. Con la banda municipal de música al fondo y un sol de junio se arremolinaron los ediles de la Casona para escuchar las palabras de Francisco de la Torres, alcalde real y alcalde profetizado en las encuestas que corren por la ciudad y en las partidas de dominó. No sé si sabiéndolo o tal vez por intuición, Paco hizo suya la tesis de Blas Infante en la que coloca, en lo que él llama Autonomía Generatriz, a los ayuntamientos como los generadores de la verdadera autonomía.
Faltaron a la cita los andalucistas oficiales y a la hora de cantar el himno se notó su ausencia, porque en eso de cantar “la bandera blanca y verde” no hay quien les gane. Creo que exceptuando al alcalde y a mí, pocos sabían entonar aquello de “Andaluces levantaos”. La comitiva marchó al folclore de las Peñas y yo encaminé mi andadura hacia casa para cambiarme la sudada ropa.
Durante febrero Chaves ha hecho dos gestiones. En la primera de ellas ha caminado a La Moncloa para darle el parte del referéndum a Zapatero y hablar un rato sobre Delphi, la nueva ruina que se cierne sobre la bahía gaditana.
La segunda de las gestiones fue la de cenar con Ruiz Lopera, el jefe del Betis y el hombre del busto, para ver la forma de arreglar el espinoso asunto que traía en guerra a las dos directivas sevillanas. Chaves, que es bético, confió en su tocayo y la cosa le ha salido mal.
Se nos ha ido febrero, y marzo ha entrado con el terrorista De Juana camino del País Vasco y con la toma de Cádiz por la gente de Puerto Real y demás vecindario. Nos salva que Juande Ramos, el fino entrenador del Sevilla C.F. se ha recuperado.
|