|
Escrito por MalagaDiario
|
|
lunes, 26 de febrero de 2007 |
Escribió el gran poeta italiano Arturo Graf aquello de: “Verás cuánta tontería, cuánta bajeza, cuánta maldad se esconde a veces bajo la máscara del buen sentido”. Esto es lo que viene ocurriendo desde hace muchos meses al hilo de los atentados del 11-M y que acaba de materializarse en forma de burla fotográfica en una de las sesiones del macrojuicio del 11-M.
José Luis Abascal, abogado de Basel Ghalyoun, ha presentado durante la cuarta jornada del juicio una fotografía de un temporizador utilizado por ETA y que la Guardia Civil intervino hace tiempo, como si fuese la imagen de uno de los detonadores de la marca Casio encontrados en el registro de la casa de éste procesado, en un intento de hacer pasar un detonador de la banda etarra como uno de los utilizados en la matanza en Madrid. Una treta más propia de trileros, tahúres, estafadores o macaneros que de aquellos que se enfundan la toga con el fin de que la balanza de la justicia encuentre su equilibrado fiel. La burda intentona del abogado Abascal (maldad donde las haya) sobrepasa lo maquiavélico y se acerca a lo diabólico, pues sus artimañas caminan sobre los cuerpos descuartizados, la sangre derramada y las ilusiones segadas de las cientos de víctimas inocentes vilmente asesinadas por terroristas sin escrúpulos.
Curiosamente nadie de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo), ni del PP o del periódico El Mundo ha solicitado responsabilidades, una dimisión o simplemente una disculpa por tamaña grosería. Han pasado página como si aquí no hubiese ocurrido nada. Parece ser que a estos les interesa mucho más el ruido que las nueces.
El tribunal, presidido por el malagueño Javier Gómez Bermúdez (y que parece no estar dispuesto a pasar ni una), ha rechazado que se exhiba dicha fotografía, evitando así la trampa y, lo que es peor, el desprecio hacia las víctimas y los familiares del atentado. Decía Sófocles que “sólo el tiempo puede revelarnos al hombre justo; al perverso se le puede conocer en un solo día”. Abascal no ha necesitado de mucho más tiempo. Pues eso.
|