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Escrito por MalagaDiario
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viernes, 23 de febrero de 2007 |
Idoia, al igual que el Jhonny de Dalton Trumbo, cogió su fusil y marchó desde Lugo hacia Afganistán para construir la paz en unas tierras donde la guerra es el pan de todos los días. Y allí murió. Qué pena, ay Dios.
Esto de la guerra en Afganistán nos viene desde el 7 de octubre de 2001, un mes después del atentado islamista a las Torres Gemelas. Ese día, bajo el nombre de “Libertad duradera”, y con el apoyo de la ONU y la Comunidad Internacional, fuerzas de los Estados Unidos y del Reino Unido peinaron al ya esquilmado pueblo afgano que se encontraba bajo el yugo del Gobierno taliban. Se creía que con esta operación iban a caer en manos occidentales los huesos de Bin Laden, jefe de Al Qaeda, pero no, el presunto culpable del atentado de Nueva York se las piró por el sur del país o tal vez quedose en sus impenetrables montañas.
Hasta 20 países, España entre ellos, conformaron la fuerza ocupante del paupérrimo país que ya, por cierto, se había enfangado en otra guerra con los rusos y a los que, hay que decir la verdad, les dieron por todas partes.
No sé si recuerdan que en los tiempos del ministro Bono nuestras tropas, al igual que el resto, fusil en mano vigilaron el proceso “democrático” de Afganistán, donde dicen que hay un gobierno con todas las de la ley. Aunque lo que se sabe a ciencia cierta es que en el oeste de país en cuestión se encuentran los llamados “Señores de la Guerra” que aún conservan los tanques rusos que conquistaron en su momento y se encargan de que las plantaciones de opio den buen rendimiento. Al sur, cerca de donde se encuentran los compañeros de la pobre Idoia, se encuentra el sarao taliban en sus sagradas montañas, sarao que cada vez va a más. El Norte es algo más tranquilo, pero allí no están nuestras tropas.
Ya sabemos que Afganistán no es Irak, pero sí que son primos hermanos en cuanto a su concepción de arrear metralla a todo lo que se estime que es infiel a Mahoma, aunque España sea el motor de ese fandango que se llama Alianza de Civilizaciones y que tiene en nuestro presidente Zapatero su mejor intérprete, ya ven si no como el portavoz de la Junta Islámica española, Yusuf Fernández, acaba de pedir a los a musulmanes residentes en España con derecho a voto que lo echen en el talego socialista.
No tengo claro a que ha ido Idoia a Afganistán, creo que tampoco lo tuvo ella, pero mucho me temo que la gran mayoría del pueblo español no sabe distinguir las diferencias entre las ocupaciones de Afganistán e Irak pues, dejando a un lado el tema del permiso que le concedió el Kofi de la ONU, han sido los mismos soldados los que iluminaron de metralla aquel universo, me refiero a los soldados de Bush y Blair. Nos fuimos de Irak, y me parece muy bien, y permanecemos en Afganistán, y me parece muy mal.
Venga tío, échale pantalones al despropósito, y que se vengan también para acá los compañeros de Idoia.
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