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¡Es la economía, estúpido! |
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Escrito por MalagaDiario
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domingo, 18 de febrero de 2007 |
Es difícil encontrar en la historia de España un período tan extenso de bienestar y crecimiento como el experimentado, de forma continua, desde los años 80 hasta nuestros días. Los sucesivos Gobiernos de Felipe González, Aznar y Rodríguez Zapatero, han propiciado, con sus luces y sombras, en términos generales, una transformación de la sociedad y de la economía cuyo calado nos ha hecho salir de las calderas de Pedro Botero para ocupar los más privilegiados lugares del ranking de los países desarrollados. España, con un crecimiento sostenido por encima de los países de nuestro entorno, se ha convertido en la octava economía del mundo, saltando desde los sillones de madera en trenes de tercera al tapizado del AVE. Los españoles han cambiado sus talegas de huevos duros y batatas cocidas en su emigrar hacia Alemania o Suiza, para observar expectantes la llegada de cayucos y pateras desde la terraza de un hotel SPA de cinco estrellas. Nuestro actual PIB (que supera los 900.000 millones de euros) ya nada tiene que ver con aquel de menos de 300.000 millones de euros que teníamos en 1985, gracias al crecimiento que nuestra economía experimenta en los últimos años (en concreto en 2006 se cifraba en un 3,8%, el más elevado de los últimos seis años) muy por encima de las principales economías del mundo. Hablar de una tasa de desempleo de un solo dígito (el 8,3% en 2006: el más bajo desde 1979) y del máximo histórico de ocupados alcanzado también en 2006, que por primera vez en la contabilidad del INEM supera a los 20 millones de trabajadores, son sólo algunos apuntes de nuestro elevado nivel de bienestar.
Claro que hablar de esto no le interesa ni a Acebes, ni a Zaplana, ni al mismísimo Rajoy. A ellos sólo les interesa seguir hablando de tramas, de titadine, de la cassette de la orquesta Mondragón, de mochilas y de “flagonetas”.A ellos, a los patriotas, no les interesa que se hable de la pasta que se han podido llevar sus presuntos concejales corruptos, ni de las propinas (por encima de 150.000 euros al año) que recibe Aznar de Rupert Murdoch por hacerle de palanganero. A ellos no les interesa que se hable de dinero, porque saben de la sensibilidad que esta materia tiene a la hora de votar. No, a ellos, sólo les interesa seguir haciendo ruido para tener ocupado al Gobierno en cuestiones baladíes. Los patriotas son conscientes de los grandes éxitos alcanzados por el Gobierno Zapatero en materia económica, y mientras menos se hable de esto mejor, porque ellos bien saben que el lema empleado por Bill Clinton: “¡es la economía, estúpido!”, fue el que acabó por desbancar a Bush padre de la Casa Blanca y, seguramente, el que más podría ayudar a Zapatero a afianzarse en su puesto. ¡¡Hablemos, pues, de economía!!
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