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Escrito por José García Pérez - Columnista de MalagaDiario.com
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domingo, 04 de febrero de 2007 |
Estoy hasta la coronilla de hablar de datos en los que los andaluces salimos vapuleados. Prometo un duradero descanso en el tiempo. Pero hoy no. Y es que hoy nos han llegado palabras de expertos que coinciden en que “los andaluces son más propensos a tener patologías de la voz por su particular forma de hablar: gritando y muy deprisa”. Y seguro que dichos expertos llevan razón.
Y sin embargo, y a pesar de los datos éste es un pueblo que calla, que ejerce el silencio en demasía. Andalucía es un pueblo afónico. Una corriente de aire secular, de siglos de existencia, ha cercenado su voz, la propia.
Otros hablan por este pueblo, y cuando lo hacen, gritan e insultan unos a otros, aunque son los mismos. ¡Ay1… si Andalucía por sí, diera el grito, otro gallo cantaría. Pero no, los andaluces callan, y cuando hablan necesitan del Experto de turno que le enseña a decir lo que hay que decir y cómo decirlo.
Pobre del pueblo que pierde su voz, su palabra, su decir, su cantar, su utopía. Palabra y utopía van unidas. Si no se recita la palabra del pueblo, su poesía, su ilusión, el pueblo muere.
Porque este es un pueblo que vive de la limosna, del palo del golf y del subsidio de desempleo, de lo bueno que somos y ole, y del rollo macabeo de los presupuestos, del Rocío y de los tronos y pasos.
Y a un pueblo que vive de la limosna se le tapa la boca con facilidad. Es un pueblo mudo y fiel hasta la muerte con sus amos, con los vampiros que viven a su costa, con los domadores que intentan apaciguar su inquietud. Y cuando un pueblo asiente en silencio, enferma. El andaluz ni grita ni habla deprisa ni despacio. Son los Expertos oficiales los que gritan por él.
Ahora hay que hablar del Estatuto, de la famosa Deuda Histórica ya finiquitada por el Tribunal Constitucional: Ahora hay que votar Sí, o votar No, o quedarse en casa, todo según el experto de turno.
El Circo da vueltas y vueltas por Andalucía. Y el pueblo se entretiene en el Circo de los Expertos y aplaude y ríe y espera y nada ocurre, porque el pueblo es un simple espectador al que ahora, porque le interesa al Gran Domador, le dicen que es el auténtico protagonista.
El pueblo, Andalucía, ha perdido la voz.
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