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Escrito por Antonio Garcia Velasco - Columnista de MalagaDiario.com
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viernes, 02 de febrero de 2007 |
Mi amigo Tomás tiene, como para casi todo, una opinión muy particular sobre las modelos. Ahora se trata de poner remedio a las modelos anoréxicas, famélicas, quebradizas, enfermas, pero aún así, dice, no todo el “modelío” es orégano de carnes atractivas. Piensa que el hecho de que el desfile de modelos sea una antología de cuerpos extremadamente delgados se debe, ni más ni menos, a que si los cuerpos tuviesen las carnes atractivas que deben tener, nadie se fijaría en los vestidos, pues todos quedarían prendados de la belleza de la maniquí. Aun conservando esos andares contrahechos de borriquillos subiendo cuestas.
A propósito de su teoría, cuenta la anécdota de que en uno de sus viajes, en la estación de Atocha, precisamente, se le acercó una chica a venderle algo que llevaba en la mano, un calendario, según supo después, con el alfabeto del lenguaje de los sordomudos. Quedó embobado con la aparición y compró con tal de retenerla ante sus ojos el mayor tiempo posible. No se había fijado, en absoluto, en la “mercancía” y sí mucho en la belleza de la mujer. Si las modelos fuesen tales, añade, nadie se fijaría en los trajes, los abrigos, los vestidos que pasarían desapercibidos ante el espectáculo de la beldad de los tipazos. Los modistos lo saben, lo intuyen y han venido poniendo remedio a base de pactos con la Anorexia. Ahora que, por decreto, tenemos que estar en forma, sin pasarnos de peso ni para la obesidad ni para la delgadez, podremos ver verdaderos encantos de mujer en las pasarelas de Cibeles o Gaudí. Se acabaron los desfiles de esqueletos inspiradores de lástimas aunque mostradores de prendas surgidas de la inspiración o el capricho del diseñador o diseñadora. “Ignoro, comenta, si la situación se podrá mantener o no. Pero, mientras sí, mientras no, las modelos se han puesto a recoger los kilitos que les faltan y van a aparecer como verdaderos objetos de deseo. Tiempo al tiempo. Algo bueno tendría que tener esta ministra de Sanidad que nos va a poner a todos como peras a golpe de decretos contra el tabaco, contra la obesidad, contra la anorexia, contra las hamburguesas dobles, contra la velocidad en las carreteras, el uso de móviles conduciendo y, ya pronto, contra los GPS a la vista del conductor”.
Es muy suyo mi amigo Tomás.
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